Mètode de caça poc esportiu
Per la seva trascendència, reproduïrem una notícia apareguda al diari La Almudaina (Palma, 25 d’octubre de 1932).
«Trágico suceso en la carretera de Inca a Artà. En la mañana de ayer circuló por esta ciudad, el rumor que llegó hasta nosotros, de que en la madrugada del domingo, había ocurrido un trágico suceso en la carretera de Inca a Artà del que había resultado gravemente herido un vecino de Santa Margarita, el que a consecuencia de la herida recibida había fallecido unas horas después.
Se añadía que el hecho había sido motivado por el abuso de unos individuos que. Desde hace algunas semanas se dedicaban a la caza artificial de conejos, por la citada carretera, por medio de focos de gran potencia colocados en automóviles que iban recorriendo la carretera llevando los focos dirigidos a ambos lados de la carretera con lo que lograban deslumbrar la caza a la que lograban matar por medio de disparos de escopetas.
En la otra comunicación daba cuenta la indicada fuerza de que sobre las doce y media de la madrugada de anteayer domingo, hallándose de servicio unas parejas del Cuerpo, para la carretera de Artà a Inca, al llegar tal kilómetro 9 de la misma, observaron que de un automóvil que se hallaba a 700 metros de distancia, se estaban haciendo disparos de arma de fuego al parecer de escopeta, al propio tiempo que con sus faros alumbraban ambas partes del campo, por lo que, cerciorados de que los ocupantes del automóvil se dedicaban a la caza con luz artificial, se apostaron a ambos lados de la carrete a con el fin de sorprenderlos.
Al serles dado el «alto a la guardia civil» no se detuvieron, sino que por el contrario, emprendió el vehículo veloz carrera en dirección a uno de los guardias, que para no ser atropellado tuvo que retirarse con la rapidez que le fue posible en la cuneta de la carretera, ocurriendo igualmente con el otro guardia de pareja que intentó detenerles, haciendo entonces uno de los guardias un disparo de fusil al aire para ver si así se paraba el coche.
Otro guardia, al ver que del interior del coche se hacían disparos, creyendo que alguno de sus compañero se hallaba herido, se vio obligado al verse cajoneado por los del «interior del automóvil a repeler la agresión, haciendo varios disparos de fusil, dos para a|amedrentarlos y los restantes en dirección al coche, siendo secundario por los guarda-particulares del predio «Ses Pastores» sin conseguir que el coche se detuviera, desapareciendo en dirección a Santa Margalida, por lo que se ignora si hubo heridos dada su rápida desaparición.
Nos añadió el señor Gobernador que, según las noticias que tenía de los hechos, se cree en Santa Margarita que el sujeto muerto fue herido por un disparo que hizo uno de los guarda-jurados que auxiliaron a la Benemérita. Ello, dijo, podrá esclarecerse por el resultado de la autopsia que los facultativos harán al interfecto». (CIEIB)

